Empezar en artes marciales no exige llegar en forma ni saber moverte antes de entrar. Lo importante es encontrar una disciplina que te motive, venir con regularidad y dar margen al cuerpo para adaptarse.
En UFT la primera sesión está planteada para entender el ritmo, conocer el espacio y probar sin presión.
Si dudas entre varias opciones, la mejor forma de decidir es vivir una clase y ver con qué energía conectas más.
